Al recibir la invitación de escribir el Editorial de la Revista Digital del CEAES, fruto particular del aprendizaje de nuestros estudiantes de 5to año de Informática junto a sus docentes, surge en mí el deseo de decir tantas cosas que debo hacer un ejercicio de poder acotar todo eso a un texto medido, pero no por eso menos cargado de lo que alguna vez aprendí que se llama amor pedagógico.
Aquí se encontrarán con una reseña de muchas de tantas actividades que hemos compartido en el Cole. Imaginen todo lo que puede ocurrir entre febrero y diciembre en nuestra escuela. Somos 270 estudiantes y más de 50 educadores que a lo largo de un año de clases vivimos infinitas historias. Sabrán que infinitas son un montón.
En esta Revista se reflejan momentos significativos, que por diversos motivos se destacan, pero que tanto estos momentos, como esos otros infinitos que les decía recién, son el palpitar cotidiano de la hermosa aventura de hacer realidad esto que es enseñar y aprender en el Espi.
Somos una escuela que quiere alojar a todos los que llegan y desde los infinitos caminos desde donde cada uno de nosotros partió. En tiempos de individualismos extremos, de desprecios y malos tratos, de casi olvido de lo que es común, nuestro ser es ese: recibir. El Espi es una casa que recibe. Venimos de distintos barrios, de distintos países, con distintas ideas, con distintas condiciones, de distintas escuelas y aquí estamos. Sabemos que nuestros distintos senderos constituyen un mapa multicolor, un entramado policromático. Tan hermosamente diversos y tan convencidos de que podemos compartir un espacio y un tiempo común, que generamos entre todos y todas miles y miles de historias. Algunas están aquí.
Quiero agradecer el trabajo cotidiano que estos más de 300 que cada semana habitamos Secundario del CEAES, junto a nuestros Nivel Inicial y Nivel Primario, disfrutamos cada día.
Llegamos al final de un nuevo año escolar. Llegamos al final de este 2025.
Deseo que cada uno celebre con sus afectos estas próximas fiestas de Navidad y de Año nuevo, convencidos que siempre nuestra decisión es el amor. Esa convicción surge de ser lo que cotidianamente vivimos en el Espi, de ser lo que cotidianamente hacemos realidad en el Espi.
Los invito a que pasen a esta hermosa Revista. Espero que la disfruten ya que habla de quienes somos.