Visita al Museo del Holocausto. Participaron los alumnos de 3º A, 3ºB, 4º A, 4ºB y PostPri

Por Brisa Monserrat de 4°A

The Portrait of Dorian Gray: realización de autorretratos

El día 30 de octubre, realizamos una visita guiada al Museo del Holocausto de Buenos Aires, ubicado en la calle Montevideo 919, los 3ros años, 4to años y el postpri 2. Esta institución tiene como objetivo preservar la memoria de las víctimas del Holocausto, promover la reflexión sobre los valores democráticos y luchar contra toda forma de discriminación, racismo y antisemitismo.

La jornada comenzó alrededor de las 9 de la mañana. Al llegar, fuimos divididos en grupos de aproximadamente veinte personas, acompañados por nuestros profesores Ana Inés Rodríguez, Germán Cattalin, Lorena Fernandez, Sebastián Croxatto, Fernando Fariña y Santiago Juareguiberri. A cada grupo se le asignó una guía especializada del museo, quien nos fue relatando distintos aspectos históricos de la vida de la comunidad judía antes, durante y después del Holocausto.

Durante el recorrido, aprendimos cómo, antes del ascenso del nazismo, los judíos estaban plenamente integrados en la vida social, económica y cultural de Europa, especialmente en países como Alemania, Polonia y Hungría. Sin embargo, con la llegada de Adolf Hitler al poder en 1933, comenzó un proceso sistemático de exclusión impulsado por la propaganda nazi, que promovía una ideología racista basada en la supuesta superioridad de la “raza aria”. A través de afiches, películas y discursos, se difundieron mensajes de odio que buscaban culpar a los judíos de los problemas económicos y sociales del país.

El museo nos mostró documentos originales, fotografías y objetos personales que evidencian la persecución sufrida por millones de personas. Aprendimos que, durante el régimen nazi, los judíos fueron obligados a portar una estrella amarilla como símbolo de segregación, y que en los campos de concentración y exterminio eran clasificados mediante triángulos de diferentes colores, según su origen, religión, ideología política o condición social.

También se nos explicó cómo la Argentina tuvo un papel importante en distintos momentos de la historia del Holocausto. Antes y durante la Segunda Guerra Mundial, fue el tercer país del mundo en recibir inmigrantes judíos, lo que permitió que muchas familias encontraran aquí un refugio frente a la persecución. Sin embargo, tras el final de la guerra, nuestro país también fue lugar de destino de algunos criminales nazis que lograron escapar de Europa, lo cual constituye otro capítulo complejo de nuestra historia.

Antes de finalizar el recorrido, tuvimos la oportunidad de participar de una experiencia muy especial: una charla interactiva con Lea Zajac, una sobreviviente del campo de concentración de Auschwitz, de 98 años. A través de una innovadora tecnología desarrollada en conjunto con el museo, pudimos “conversar” con ella mediante un sistema digital que responde a preguntas en tiempo real.

Lea Zajac fue entrevistada previamente con más de mil preguntas, permitiendo que su testimonio quede preservado de manera virtual para las futuras generaciones. En esta instancia, los visitantes pueden realizarle preguntas utilizando un micrófono, y el sistema reproduce sus respuestas grabadas, lo que genera una experiencia sumamente emotiva y educativa.

Su relato nos permitió comprender en primera persona el horror de los campos de exterminio nazis, pero también la fuerza, resiliencia y esperanza de quienes sobrevivieron. Fue un cierre profundamente conmovedor que reforzó la importancia de mantener viva la memoria y el testimonio de los sobrevivientes.

La visita concluyó con una reflexión sobre la importancia de la memoria y la educación como herramientas fundamentales para prevenir que hechos tan atroces vuelvan a repetirse. El museo busca mantener vivo el recuerdo de las víctimas del genocidio nazi, y al mismo tiempo transmitir un mensaje de respeto, empatía y compromiso con los derechos humanos.

Finalmente, esta visita nos dejó una profunda enseñanza y reflexión: comprendimos que con este tema no se juega, que hablar del Holocausto implica recordar el sufrimiento de millones de personas y asumir el compromiso de construir una sociedad más justa, libre de odio y discriminación.