Acto de Conmemoración por el Día del Trabajador. Discurso a cargo de la Prof. Micaela Curcio

Por Prof. Curcio

Discurso dia del trabajador

Discurso 1° de Mayo
Prof. Micaela Curcio

Buen día para todos los aquí presentes. Hoy quiero compartir unas palabras con ustedes para conmemorar el día internacional de los trabajadores que acontecerá mañana jueves 1° de mayo.

En el año 1886, en la ciudad de Chicago, Estados Unidos, miles de hombres y mujeres decidieron alzar la voz contra las condiciones inhumanas de trabajo a las que los venían sometiendo desde hacía décadas. En aquella época, la jornada laboral llegaba a durar 16 horas, el salario era escaso y apenas permitía sobrevivir. Muchos hijos de estas familias obreras trabajaban desde los 6 años y las mujeres lo hacían, incluso de noche, para completar el salario familiar. En el caso de cierres de fábricas el destino era la desocupación o la emigración.

El 1° de Mayo de ese año se llevó adelante una huelga general: más de 5000 fábricas fueron paralizadas y alrededor de 340.000 obreros salieron a las calles y plazas a manifestar sus exigencias. Entre los principales pedidos destacaba la necesidad de reducción de la jornada laboral a un máximo de 8 horas diarias.
En Chicago, los sucesos tomaron rápidamente un sesgo violento frente a la represión policial que culminó el 4 de mayo en la masacre de la plaza Haymarket. Este acontecimiento marcó un antes y un después en la historia laboral. Gracias a la lucha de estos trabajadores y de las siguientes generaciones, los derechos laborales figuran en nuestra Constitución Nacional en el artículo 14 bis.

Pasaron 139 años de aquellos crímenes de Chicago y pasó mucha agua y mucha sangre bajo el puente. Los obreros de todo el mundo eligieron el 1° de mayo como jornada de recuerdo de sus compañeros y de lucha por sus derechos. Sin embargo, si reflexionamos sobre la situación laboral actual en nuestro país, podemos ver que es una lucha inacabada: en muchos puestos de trabajo no se respetan las jornadas de ocho horas diarias, se cobran sueldos por debajo de la línea de la pobreza, persiste el trabajo "en negro" y el trabajo infantil resulta una realidad inocultable. En relación a este último punto, muchos niños son obligados a trabajar en condiciones inhumanas sin recibir una educación adecuada y sin tener la posibilidad de desarrollar todo su potencial. El acceso a la educación resulta fundamental para hacernos conocedores de nuestros derechos, prepararnos para el futuro y brindarnos herramientas para conformarnos como dignos adultos trabajadores.

En los últimos años, las persecuciones, las amenazas de despido, las rebajas salariales, la precarización laboral y la complicidad de algunos dirigentes sindicales han sido las armas del poder para mantener y aumentar su tasa de ganancia a costa del sudor ajeno.

Por ello, cada 1° de mayo debe ser un día para recordar pero no solo para eso: es el día en el que debemos rescatar el ejemplo de lucha de trabajadores que fueron capaces de dar su vida para conquistar una vida digna para todos y aplicarlo a nuestra lucha diaria.

Todos nosotros, como estudiantes y trabajadores, agradezcamos la posibilidad de acceder a la educación que nos permite ser conocedores de nuestros derechos y desarrollar nuestro potencial, valoremos tener un trabajo digno que nos brinda un sustento económico, nos permite gozar de nuestros derechos laborales y disfrutar de nuestra vocación y, sobre todo, no nos olvidemos de abogar por aquellos cuyos derechos laborales se han visto vulnerados, es nuestro compromiso de ayer, de hoy y de siempre.

Muchas gracias.